El desahucio por precario

¿Qué es y cuándo procede?

El desahucio por precario tiene por finalidad devolver al propietario la posesión de su inmueble frente a quien lo ocupa sin un título válido que justifique dicha ocupación.

Se trata de una figura muy habitual en la práctica y especialmente frecuente en casos de ocupación ilegal, cesiones gratuitas de viviendas a familiares o situaciones en las que el propietario permitió inicialmente el uso del inmueble, pero posteriormente retiró su consentimiento.

La jurisprudencia ha ampliado el concepto de precario, incluyendo no solo los supuestos de mera tolerancia del propietario, sino también aquellos casos en los que desaparece el título que inicialmente legitimaba la posesión.

Casos más habituales de desahucio por precario

Uno de los supuestos más frecuentes es la ocupación ilegal de viviendas, comúnmente conocida como “okupación”. En estos casos, los ocupantes carecen de cualquier título que justifique el uso del inmueble, por lo que el propietario tendrá que acudir a los tribunales para recuperar la posesión.

También son habituales los conflictos familiares, especialmente cuando padres ceden gratuitamente una vivienda a hijos u otros familiares sin formalizar contrato alguno. Si posteriormente el propietario solicita la devolución de la vivienda y el ocupante se niega a abandonarla, puede ejercitarse la acción de desahucio por precario.

Asimismo, el precario puede producirse cuando inicialmente existía una autorización o derecho de uso que posteriormente desaparece.

Procedimiento judicial

El desahucio por precario se tramita mediante juicio verbal, conforme a la Ley de Enjuiciamiento Civil.

El procedimiento comienza con la presentación de la demanda por parte del propietario o titular con derecho a poseer el inmueble. En ella deberá acreditarse la titularidad de la vivienda y la inexistencia de un título válido por parte del ocupante.

Una vez admitida la demanda, el Juzgado dará traslado al demandado para que pueda contestar y oponerse si considera que dispone de algún derecho sobre el inmueble.

El ocupante puede alegar, por ejemplo, la existencia de un contrato de arrendamiento, un comodato o cualquier otro título que justifique la posesión. Si no logra acreditarlo, lo habitual será que el Juzgado estime la demanda y acuerde el desahucio.

En caso de estimación, se fijará fecha para el lanzamiento si la vivienda no se entrega voluntariamente.

Diferencia entre precario y comodato

Aunque ambos conceptos suelen confundirse, existe una diferencia esencial entre el precario y el comodato.

El comodato es un contrato regulado en el Código Civil mediante el cual una persona entrega gratuitamente un bien a otra para su uso durante un tiempo determinado o para un uso concreto. Es decir, es como un préstamo de uso.

Por tanto, en el comodato sí existe un título jurídico válido al contario que en el precario, Así, en el precario no existe contrato ni un derecho suficiente que legitime la posesión frente al propietario, dependiendo la ocupación de la mera tolerancia de este.

En conclusión, el desahucio por precario es una herramienta legal destinada a recuperar la posesión de inmuebles ocupados sin contrato y sin título válido.

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